domingo, 9 de marzo de 2008

Para Isaías Carrasco y todos los que murieron por nuestra libertad.


Habrá un día en que todos
al levantar la vista
veremos una tierra
que ponga libertad.
     
Hermano, aquí mi mano,
será tuya mi frente,
tu gesto de siempre
caerá sin levantar
huracanes de miedo
ante la libertad
                    
Haremos el camino
en un mismo trazado,
uniendo nuestros hombros
 para así levantar
 a aquellos que cayeron
 gritando libertad                  
 
También será posible                           
que esa hermosa mañana                           
ni tú, ni yo, ni el otro                       
la lleguemos a ver;                                
pero habrá que empujarla                        
para que pueda ser.
       
Que sea como un viento                              
que arranque los matojos                          
surgiendo la verdad,                       
y limpie los caminos                        
de siglos de destrozos                      
contra la libertad.
José Antonio Labordeta


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