La principal diferencia entre suníes y chiíes radica en la sucesión de Mahoma tras su muerte en 632 d.C. Los suníes (85-90% de los musulmanes) creen que el líder debe ser elegido por consenso, mientras que los chiíes (10-15%) sostienen que el liderazgo corresponde a los descendientes de Alí, yerno de Mahoma.














