* Iglesia de Santa María in Traspontina
Puente de Vittorio Emanuele II
En Vicus Caprarius, cuyo acceso apenas tiene un precio de cuatro euros, se descubre una excavación de cómo eran las antiguas viviendas de los romanos pudientes, donde también se exhiben artefactos y figuras de la época.
Sin embargo, lo más espectacular de Vicus Caprarius y por lo que se conoce como la Ciudad del Agua es que allí se encuentran parte de los antiguos estanques de la ciudad. Suministrado por el Aqua Virgo, uno de los once acueductos que había en Roma, los estanques aún hoy se llenan con el mismo agua que luego acabará alimentando la Fontana di Trevi.