Esto será cuestión de unos días, decían los felices agüistas en aquel balneario cerca de Viena el 28 de junio de 1914. A la hora del té a la sombra de los tilos una orquesta de violines y pistones tocaba un vals. En medio de esta perfecta armonía, de repente, la orquesta dejó de sonar. Algunos oyentes rodearon...
Se dijo lo mismo el 17 de julio de 1936
y el 1 de septiembre de 1939 cuando Alemania invadió Polonia..
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