tela vaquera (denim) no es inherentemente impermeable, pero su densidad y composición de algodón la hacen resistente a lluvias ligeras y salpicaduras, aunque absorbe la humedad con el tiempo; existen versiones tratadas o mezcladas con fibras sintéticas (como poliéster o poliuretano) que sí la vuelven completamente impermeable para prendas de lluvia, ofreciendo una protección duradera y transpirable.